sábado, 24 de octubre de 2026

Capitulo 10

 

Alberto llora desnudo en la ducha. Emilia se refugia en su diario. Los dos están deshechos por lo ocurrido.

“12 –enero de 1992 (domingo):

Este ha sido el fin de semana ha sido el más duro de toda mi vida. No sé que pasa con Alberto pero el viernes estuvo muy brusco. No me miró a la cara. Tenía esperanzas que me buscara aunque fuera para hacer el amor pero ni eso. Estoy muy preocupada pero no sé que más puedo hacer. No quiere que nos veamos y no toma mis llamadas. Su madre me dice que no está pero se nota que miente. Estoy desesperada, no sé porque actúa así. ¿se debe haber cansado de mi?”

Alfonsina se acuesta con Tomás y le saca toda la información que necesita



Emilia  llega a clase decaída pero esperanzada. Sale que verá a Alberto y espera que él esté de mejor humor. Alfonsina se acerca a ella de prisa.

--ya sé porque tu chico te trata así.

--¿de que hablas?

--Ayer me enrollé con Tomás y me lo contó todo. La culpa es de la gitana esa... ni imaginas lo que le contó...

Alberto llega a clase triste. Por un lado desea aclarar las cosas con Emilia  pero no puede creer en ella. Emilia  ya sabe toda la verdad y esta furiosa.

--¡calmate, ¿qué vas a hacer?¡¿vas a hablar con Alberto... no tienes pruebas? --Alfonsina.

--¡no, no pienso hacer nada... al menos no ahora... yo me voy a mi clase, prefiero calmarme un poco porque si no la voy a matar¡


Antes de comenzar la siguiente clase, Carmen  está caminando por el pasillo para cambiar de aula. No piensa más que en Alberto.

--¡va a ser mío, va a ser mío¡¡ninguna paya me va a sacar a mi hombre¡

De repente alguien le estira del pelo y la golpea como una loca. Es Emilia  que defiende a su chico con uñas y dientes. 

--¡cerda maldita, ya sé las mentiras que le dijiste a mi chico¡¡guarra¡

--¡Alberto no te quiere por eso creyó en mi, si fue tan fácil mentirle es porque no te quiere¡¡él me quiere a mi y no a ti por eso creyó en todo lo que le dije a pesar de ser mentira¡

Las dos se insultan con odio y se revuelcan por el suelo atacándose como gatas salvajes. Acaban en el despacho del director con una buena sanción las dos. Las chicas no dejan de mirarse con rabia.






La noticia se extiende por toda el instituto y llega a oídos de Alberto.

--¿¡Carmen  aceptó que me mintió?¡ --dice Alberto aturdido.

--Así, como te lo cuento –dice Pedro , uno de la clase—Emilia  es una mujer de armas tomar y se nota que está muy enamorada, ya me gustaría a mi que una chica se peleara por mi.

Alberto tiene el rostro desencajado, le hace gracia que dos mujeres se peleen por él y siente culpa por lo injusto que fue con su chica.

--¡no me va a perdonar, no me va a perdonar¡ --dice él lloroso.

--¡olvida a esa paya que nada bueno te ha traído, por su culpa una gitana ha mentido, eso es muy grave¡ --Jose.

--¡Emilia  no tiene la culpa de eso¡

--¡claro que sí, Carmen  es la mujer que te conviene¡

Alberto no escucha a su primo y se va corriendo.

--¿dónde vas?¡ la clase va a empezar --Jose.






Corriendo como un loco, Alberto se acerca a una floristería que hay cerca. Pide una rosa, se le lleva sin arreglar ni nada. Está frente a la puerta del despacho cuando sale Emilia . Alberto respira jadeante por la emoción y el cansancio por un momento Carmen  cree que está ahí por ella y lo quiere abrazar, Emilia  pasa de largo, Alberto da un pequeño empujón a la gitana y se acerca a Emilia . La llama muy triste. Ella se para pero no se gira. Alberto se pone ante ella y le da la rosa lloroso:

--te amo, sé que no tengo perdón pero te amo...

Emilia  no le puede guardar rencor y lo abraza. Los dos se unen en un efusivo abrazo.

--yo también te amo, me estaba volviendo loca al creer que te iba a perder.

Los dos se abrazan con fuerza sin dejar de acariciarse. Sus ojos están llenos de lágrimas y hablan con mucha emoción:

--te juro que nunca más voy a dudar de ti, te lo juro --él.

Los jóvenes sellan su reconciliación con un apasionado beso. Carmen  los mira muerte de celos y de rabia.

--¡esto no se va a quedar así, si Alberto no es para mi tampoco lo será para esa¡

Carmen  se va para no enfrentarse a la pareja. Emilia  y Alberto se miran y hablan con mucha emoción. Él le besa las manos.

--gracias por perdonarme, por no tenérmelo en cuenta.

--¿qué caso tendría enfadarme contigo, castigarte, si ahora tú eres parte de mi y todo lo que haga en tu contra se rebatirá contra mía. Te amo Alberto, nunca pongas en duda eso, eres el amor de mi vida. Me moriría si no te tengo a mi lado.

Alberto la mira con emoción y orgullo:

--gracias, gracias por quererme tanto. te juro que no te vas a arrepentir, que no vas a volver a tener quejas de mi, te lo juro por mi vida.

Alberto hace una cruz en los dedos y la besa. Emilia  le besa la mano:

--lo mejor de las peleas son las reconciliaciones ¿no?

Él le acaricia el pelo muy mimoso:

--esta tarde te voy a recompensar por lo necio que he sido.

--¿y porque está tarde? tengo el coche aquí. A poco no te apetece.

Alberto la mira con cara de degenerado:

--¿¡ahora?¡

--¿no quieres?

Alberto sonríe excitado y se van juntos.





Mientras Alberto y Emilia hacen el amor,

Carmen  busca a Jose para que la ayude a separar a Alberto de Emilia .

--¡a mi no me metas en tus líos¡

--¡yo sé que a ti no te gusta que ellos salgan¡ 

--¡así es Carmen  pero lo que tú hiciste no está bien, no intrigues. Deja que las cosas caigan por su propio peso. Alberto se va a cansar de Emilia  y buscará a una gitana, lo mejor es que tú te muestres su amiga para que no te tenga mala voluntad y te busque cuando quiere buscar una mujer en serio.

Carmen  dice que lo hará pero en realidad ya está maquinando qué puede hacer para fastidiar a la pareja. Decide dejar pasar unos días en los que Alberto y Emilia  viven inmersos en su felicidad. 



Alberto llega a clase con una rosa para celebrar que hace un mes que hicieron el amor por primera vez. Se besan.

--gracias por todo lo que me has dado durante este mes –dice él.

Ella lo acaricia con amor y le dice:

--yo soy quien te tiene que dar las gracias. Este mes de amor infinito ha sido el más feliz de mi vida. Cada día que pasa estoy más enamorada de ti.

La pareja deja sus cosas en el aula y va a buscar las aulas que le toca. Aprovechando que no hay nadie aún, Carmen  entra y deja una sobre en las cosas de Alberto, sonríe con rabia y se va. A la clase siguiente Alberto ve esa carta y se enfrenta a Emilia:

--¿¡qué significa esto?¡¿quién te ha escrito una carta de amor?¡

Emilia  lee la carta sorprendida. Hasta le da la risa pues se nota que es falsa y no puede creer que se ponga celoso por eso:

--Por favor, Alberto... ¡esta carta dice puras tonterías, ningún hombre es tan cursi. Además todos saben que soy tu novia... ¿y porque la iban a poner en tus cosas?

--tal vez se equivocaron de pupitre.

--¿de verás crees eso? ¡quién puso esa carta quería que tú la vieras¡

--¡Carmen ¡ --dice él con rabia.



Alberto va a buscar a Carmen  y los dos discuten.

--¡no sé de qué me hablas, yo no tengo la culpa de que tu amante sea una cualquiera¡ --Carmen .

--¡oyeme bien, dejanos en paz... si nos sigues molestando se lo diré a tus padres¡

--¡ella no te conviene, te hará daño¡

--¡ese es mi problema¡

Alberto se va corriendo y Carmen  se queda furiosa. Emilia  se acerca a él contenta.

--gracias.

–¿porque? –él.

--por creer en mi.

Alberto sonríe y la abraza.


Llega el fin de semana, Alberto y Emilia  están en el coche de ella cerca del barrio de la joven. Él la quiere convencer para ir a hacer el amor pero ella prefiere dar una vuelta.

--ya sabes que prefiero que sea de noche.

--está bien –dice él con cara de resignación.

Pero ella no se resiste a su cara. él la besa como un loco. Hacen el amor y aún el chico se recupera para que la chica le haga un oral que a los dos les encanta. ella se mira al espejo, se quiere retocar los labios

--pasame el bolso... has acabado con mi maquillaje.

--para que te vas a volver a pintar si luego... --dice con cara de pillo.

--quiero estar siempre bella para ti.

Alberto se lo pasa sonriendo. Emilia  se da cuenta que se ha dejado en casa el monedero.

--menos mal que estamos cerca. Tengo que poner gasolina así que tengo que volver a por mi monedero ¿porque no vienes conmigo a casa? Mi madre tiene ganas de conocerte.

--¿le has hablado de mi no? Pero no les has dicho que soy gitano ¿verdad?

--no, es lo que querías pero estoy segura que a mi madre no le va a importar..

--mejor prefiero que no me conozca.

--pero si seguro que ni se da cuenta.

--aún así.

--cómo quieras.


Emilia  entra a su casa, no hay nadie. Su madre llega de comprar. Deja las bolsas en el suelo para abrir la puerta del portal. En eso que un gitano pasa corriendo y le agarra el bolso. La mujer empieza a gritar. Alberto, desde el coche, lo ha visto todo y sin dudar sale corriendo y trata de alcanzarlo pero no puede. Cansado se acerca a la mujer que no imagina quien es.

--lo siento pero se me ha escapado, ¿usted está bien?

La mujer al ver al guapo gitano empieza a gritar como una loca. 

--¡¿qué me quiere hacer¡¡?¡sucio, sinvergüenza¡¡policía, ayúdenme¡

--¡tranquilícese señora¡ --Alberto nervioso

Mientras se le acerca un policía, Emilia  sale del edificio:

--¿qué pasa mamá?

A Alberto se le desencaja el rostro. Muy alterada la mujer dice tanto a su hija como a la policía:

--¡este sucio gitano me robó el bolso¡¡

Alberto mira a su chica lloroso y dice:

--¡que yo sea gitano no le da derecho a acusarme de ladrón, yo solo la quería ayudar¡

--¡mentiroso, todos ustedes son iguales, son gentuza. Seguro que estaba compinchado con el otro gitano asqueroso...¡¡ladrón¡ .

Alberto se siente avergonzado por ser despreciado por la madre de su chica. Emilia  traga saliva. Está asustada por el desprecio que su madre está mostrando su chico.

--¡¿a que espera?¡¡detenga a este gitano¡ --la madre a la policía.

Alberto y Emilia  se miran muy tristes.





No hay comentarios:

Publicar un comentario

Capitulo 23

  Emilia  toma el volante muy alterada sin dejar de pensar en que hizo el amor con su amado. Se mira la cicatriz de la muñeca: --él tenía la...