martes, 27 de octubre de 2026

Capitulo 17

 




Carmen  está con su madre en el doctor.

--¿a que se deben los malestares de mi hija?

--su hija está embarazada.

A la joven se le desencaja el rostro.


Alberto está sobre su cama. Mira una foto de Emilia  con amor y con odio.

--¿porque me hiciste esto, porque?

Luego se golpea el corazón del pecho.

--¿porque no puedo arrancarte de mi alma?¿porque?

El guapo gitano llora amargamente abrazado a su almohada. Con rabia se seca las lágrimas.

--¡no, no voy a llorar. Esa no se lo merece¡

El chico, a pesar que no quiere, no puede dejar de amarla y aunque necesita desahogarse le da pena estar usando a Carmen .

--Ya no la puedo dejar, es demasiado tarde. La he usado demasiado como para llegar y decirle ahora que lo siento pero que se tiene que acabar, además la necesito para no sentirme un ridículo. No quiero que nadie se entere que me ha dolido lo que me hicieron ese par de desgraciados. Carmen  me va a ayudar a olvidar a Emilia .

Bernal entra muy furioso. Enloquece al ver la foto de Emilia  sobre la cama de su hijo. La rompe y después lo golpea a él. Manina llega muy angustiada.

--¡así no vamos a arreglar nada¡ --Manina.

--¿¿pero que es lo que pasa, ahora?¡ --pregunta Alberto aturdido.

Muy molesto, Bernal le dice:

--¡ahora sí que te has hundido para siempre, arréglate, los padres de Carmen  nos esperan en su casa en una hora¡

Alberto no entiende nada.





Jose está hablando con Tomás.

--¿pero que es lo que pasa entre tú y Alberto? Sé que estais enfadados pero él no me quiso decir nada.

--Yo llamé y él no me quiso dar explicaciones y pues no le insistí.

--Pero algo debió pasar...

Con cinismo Tomás dice:

-- lo que pasa es que yo no tengo la conciencia limpia y por eso no le insistí.

--¿que quieres decir?

--que me estoy acostando con Emilia , tal vez lo supo y por eso no me quiere ni ver.

--¡Alberto era tu amigo... ¿cómo le haces eso?¡

--¡Emilia  es una cualquiera... ella se me metió en la cama, no me pude negar, soy hombre¡

--siempre supe que esa chica era una zorra. Menos mal que no la he vuelto a ver porque sino le cruzaría la cara pues haber hecho tanto daño a mi primo...

Tomás tiene un brillo de maldad en los ojos.

--tanto decirles a todos que me acuesto con Emilia  y espero que algún día se me haga... ¡yo no me voy a quedar con esa... esa cualquiera tiene que comer de mi mano¡ --dice para sí.


Emilia , a pesar de todo, está contenta porque puede al fin caminar sin muletas aunque aún le faltan dos meses de corsé lo que se le hace más pesado.

--y con todo este calor... no lo voy a aguantar... --dice a su bisabuela.

--¿y finalmente vas a salir con ese tipo que siempre te llama?¿el que te trajo serenata?

--¡no, es detestable. Ya no sé como decirle que me deje en paz¡

--a parte que tu aún quieres a Alberto.

--¿¡pero como dices esas cosas yayita?¡ --dice la joven sangrando por la herida-- Alberto está muerto para mi. Yo no quiero saber nada de esa especie tan desagradable llamada hombres... son peores que las ratas. tendrían que eliminarlos a todos¡

Emilia  habla con mucho rencor. La anciana la mira con cariño. La acaricia.

--puedes intentar engañarme a mi, pero ni a ti. Tus tristes ojos dicen lo contrario. Tú estás enamorado de ese gitano.

Emilia  se hace la molesta para no dar la razón a su bisabuela.




Mientras los padres de Carmen  esperan a Alberto y sus padres, Carmen  está en su dormitorio mirándose al espejo. Se toca la barriga.

--¿de quien será este hijo que espero? Puede ser de Alberto pero también de Tomás...

La joven está asustada. Le da miedo ser madre, que su hijo sea de Tomás, que todo se descubra.

--No seas tonta, el único que podía descubrirlo todo es Tomás y él menos que nadie va a hablar. No le interesa. Mi madre me ayudará a cuidar a mi hijo, Alberto será su padre y se tendrá que casar conmigo. Será mío para siempre. Sea quien sea el padre de este hijo ha sido una suerte que me embaracé, Alberto es el amor de mi vida y esto lo mantendrá atado a mi de por vida.

La joven se mira imaginando como se desarrollará su cuerpo por el bebé.

--¿y si al nacer todos descubren que no es hijo de Alberto?

Carmen  tiene muchas dudas, ella misma trata de calmarse:

--nadie lo imaginará. Ni modo que el bebé nazca con el nombre de Tomás en la cara.

Oye que ya llegó su novio. Ensaya su cara de buena y se va a la sala intentado disimular su victoria.

El padre de Carmen  está furioso, el de Alberto tiene agarrado a su hijo que está tenso. Las madres lloran.

--Mi hijo va a cumplir como un hombre, en un mes él se casa con tu hija –Bernal.

Estas palabras tranquilizan a los padres de la novia. Carmen  abraza a su novio intentando no mostrarse demasiado feliz.

--yo no quería que pasara esto pero gracias... te amo tanto... vamos a ser tan felices… es una bendición llevar a tu hijo en mi vientre --ella.

LA noticia que va a ser papá deja a Alberto en shock. No sabe que decir.




Al día siguiente, Tomás se está duchando muy contento.

--así que la cualquiera de Carmen  está preñada, seguro que el hijo es mío. Alberto es un inútil como para haberle hecho un hijo, yo soy macho. Sin duda yo la embaracé.

El joven sonríe con orgullo:

--pero yo no pienso decir nada y Alberto será muy buen papá para mi hijo.

Se ríe victorioso:

--me gustará ver la cara que pondrá la cualquiera de Emilia  cuando sepa que su querido Alberto no solo le puso los cuernos sino que preñó a su nueva novia... seguro que se me abre de piernas ya... 

Tomás se arregla a conciencia. Se perfume.

--todas las mujeres se vuelven locas por mi y esa no va a ser una excepción. Hoy le hago el amor a la guarra de Emilia, de hoy no pasa.





Emilia  se sorprende al recibir la visita de Tomás. No lo deja pasar y le quiere cerrar la puerta en las narices pero él insiste.

--¡tengo algo muy importante que decirte¡

--¡no lo quiero oír¡ --dice ella intentando cerrar la puerta.

--¡no quiero que se rían más de ti, estás esperando a un hombre que ya te olvidó que se rió de ti¡¡¡Yo sé que aún piensas en Alberto y por eso no quieres conmigo porque tienes la esperanza de que él te haga su amante porque no vas a poder ser nada más en su vida porque Alberto ha dejado embarazada a Carmen ¡

Este descubrimiento es toda una puñalada para Emilia  que no se esperaba que se estrecharan tanto los lazos entre Alberto y Carmen . Se le escapan las lágrimas. Tomás aprovecha la debilidad de la joven para abrazarla y empujarla hacia la casa:

--Alberto es un niño que nunca te daría lo que tú necesitas, yo sé te lo daré todo.

Tomás la quiere besar pero ella lo rechaza.

--vete –dice destrozada.

--¡No dejes que se ría de ti, que sepa que no le importaste, que lo olvidaste... acuéstate conmigo para vengarte de él, dale donde más le duela¡

Emilia  lo abofetea sin pensar.

--¡yo no soy una cualquiera¡

--¡eso no te lo crees ni tú¡

Dicho esto él la abraza y besa a la fuerza. Doña Casimira pasa por detrás de él y le pone el bastón entre las piernas y le da un golpe ahí que lo deja cao. A pesar de que está adolorido, Casimira lo va golpeando hasta que él se va arrastrando. Emilia  abraza a su bisabuela abuela.

--lo perdí, lo perdí para siempre. Alberto ha dejado embarazada a su novia.

La anciana sufre por el dolor de su biznieta, trata de consolarla.

--se acabó, ahora que hay un bebé de por miedo ya nada puede haber entre vosotros, nada.

--¿porque ha tenido que pasar esto, porque?¡yo lo quería de verdad, porque todo salió mal¡? --llora.

-No sé, el destino tal vez. todo tiene un porque, tal vez si es verdad que nunca un gitano se puede casar con una señorita como tú.

Emilia  llora inconsolablemente.


Días después, Emilia  recibe una visita que tampoco le gusta. Es Carmen  que con cinismo le da una invitación a su boda.

--tú fuiste muy importante en la vida de mi prometido, tú lo estrenaste, gracias a que se divirtió contigo ahora me da mucho a mi.

--¡fuera de aquí, vete¡

--¡ya sé que estás sangrando por la herida, y yo con muy buena voluntad que te quiero invitar a mi boda... --le tira la invitación al suelo-- no faltes.

Carmen  se va riendo. Emilia  está destrozada.

--¡no me van a vencer, no me van a vencer¡

La joven se seca las lagrimas y llama a alguien... a Tomás.


Y llega la boda, todos se van reuniendo en el ayuntamiento. Jose está con su primo.

--quita esa cara de rollo... hoy es del dia más feliz de tu vida.

--no me vengas con eso –dice Alberto triste-- tú no.

--¡Emilia  es una ramera, no debes pensar en ella¡

De pronto el rostro de Alberto se desencaja y al ver llegar a Emilia  y Tomás muy sonrientes y abrazados. Emilia  y Alberto se miran a los ojos en una mezcla de amor, dolor y odio. Tomás goza su triunfo.




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