Emilia tiembla en brazos de Tomás por la tierna pero a la vez dura mirada de Alberto. Tomás, que la tiene agarrada muy fuerte y la devora con los ojos, le dice:
--has tomado la decisión correcta. A mi lado lo olvidarás todo.
Emilia no deja de mirar a Alberto con tristeza.
--¡que hace esa cualquiera aquí?¡ --dice Jose a Alberto.
--No lo sé, no lo sé –dice Alberto lloroso.
A pesar de la rabia, de su dolor, Alberto ve a Emilia más hermosa que nunca y la mira con deseo y con amor. De pronto alguien le tira del pelo a Emilia y la abofetea:
--¿¡como te has atrevido a venir aquí, zorra?¡¡vete de mi boda¡ --dice Carmen .
Emilia no puede creer el cinismo de Carmen que histérica grita a sus padres, sus suegros, su novio:
--¡que se vaya, que se vaya¡
Carmen se enfrenta a Emilia :
--¡veniste a arruinarlo todo.. vete con tu amante de turno¡
Carmen , con un sencillo vestido blanco, abraza a su novio:
--¡vino a hacerme daño, no dejes que me lastime¡ --Carmen .
Alberto mira a Emilia y se estremece, no es capaz de decirle nada. Bernal la agarra del brazo dispuesto a echarla del lugar. Manina trata de calmarlo. Habla a la chica con afecto.
--¿que haces aquí, hija?vete, por favor --Manina.
--¡¡Y SIN FAVOR¡¡ ¡tú eres una cualquiera, mi hijo sólo se ha divertido a tu costa, no tienes nada que hacer aquí¡ --Bernal.
Emilia se suelta y se enfrenta a Bernal. Saca la invitación de su bolso:
--¡yo de aquí no me muevo, soy invitada de la novia y vengo a la boda¡
Alberto se sorprende al ver que su ex tiene invitación a su boda. Fulmina con la mirada a Carmen . La gitana se hace la víctima.
--¡no es cierto, no es cierto,es una mentirosa,seguro que robó la invitación¡
Tomás es muy amoroso con Emilia . Ella se deja querer, aunque le da asco le gusta lastimar a Alberto.
--vamos a mi casa, amor, ya que en esta fiesta no nos quieren pues vamos a divertirnos de otra manera. Mejor hacemos el amor que es lo que más nos gusta.. --Tomás a Emilia .
Emilia se muestra cariñosa con Tomás aunque se muere de dolor por tener frente a su amado que se va a casar con otra mujer. Alberto está deshecho. A pesar que la quiere odiar no puede evitar amarla y le duele creerla de otro. Se le escapa una lágrima. Carmen se muere de rabia. Alberto se queda clavado viendo como se va Emilia con Tomás. A pesar que le dicen que ya tiene que entrar no lo hace. Se lo tienen que llevar casi arrastras.
Emilia se para y rompe a llorar. Tomás la acaricia y ella lo desprecia.
--¿¡que te pasa?¡¿a qué juegas?¡
Ella lo mira destrozada.
--¿porque le has insinuado que vamos a hacer el amor?
Con cara de degenerado dice:
--insinuado nada, lo he dicho claramente porque es verdad... yo te he hecho un favor y me lo tienes que pagar.
Emilia lo abofetea:
--¡ni loca¡yo jamás te dije eso¡
él la agarra con fuerza y la estrecha entre sus brazos:
--¡ese no es mi problema, vamos a hacer el amor quieras tú o no¡!me lo debes, yo no te he hecho el favor gratis y total tú lo vas a disfrutar más que yo, guarra!
Ella le da una patada ahí y se va corriendo mientras Tomás se retuerce de dolor en el suelo.
--¡esto debe ser de familia¡ --se queja él.
Emilia camina muy atormentada. Piensa en su amado, en lo guapo que estaba, en que se va a casar con otra.
--¿¿que te importa a ti chica?¡¡es un cerdo, que se case¡
Llora recordando la primera vez que lo vio, su primer beso, su primera vez, su primera rosa... Llora sangre.
--¡lo amo, lo amo y lo amaré toda la vida¡
La ceremonia civil ya ha acabado, Alberto está apunto de firmar el acta que lo convierte en el marido de Carmen . Está muy triste. Duda. Los recuerdos de Emilia lo atormentan. Los celos al imaginarla en brazos de Tomás lo destrozan y acaba firmando. Tras la firma de actas Carmen besa a su esposo feliz. Todos celebran menos Alberto que tiene cara de entierro. Todos salen para ir a celebrar. Carmen está eufórica. No deja de besar y abrazar a su marido.
--¡eres mío, eres mío y de nadie más¡
Alberto está ausente. Carmen se da cuenta y eso la enfurece. De repente la gitana siente un dolor en su vientre y cae deshecha de dolor en brazos de su marido. El estupor es general.
Emilia llega a su casa, está deshecha. Necesita los consejos de su bisabuela. La anciana está sentada en el sofá.
--¡ay yayita, se casó... Alberto se caso¡
Al abrazarla Emilia se da cuenta que la anciana no responde. Se le hiela la sangre.
--¡no, yayita, no... No me hagas esto, no me hagas esto¡ --grita la joven.
Emilia zarandea a la anciana angustiada pero Casimira no responde. Está inmóvil. Emilia la mira horrorizada y llena de dolor.
Carmen está en una cama de hospital. Alberto está a su lado.
--perdí a nuestro bebé y tú me vas a dejar... ¿verdad?
Alberto la mira con pena.
--serás mejor que descanses, a la noche vuelvo.
Ella le agarra de la mano con desesperación:
--No te vayas, no te vayas... no me dejes sola... ¡perdí a mi hijo y fue culpa de Emilia, vino a la boda con su amante para hacerme daño. Era eso lo que quería, matar a tu hijo, seguro que quiere ser tu amante, no la puedes perdonar, no puedes perdonar a la asesina de nuestro hijo¡
Carmen está muy nerviosa, Alberto muy aturdido por todo lo que ha pasado. Se siente culpable por haber perdido a su hijo y que no deje de pensar en Emilia . Tomás llega en ese momento. Lo quiere abrazar como si nada pero Alberto lo rechaza con odio. Lo empuja al pasillo:
--¿¡que haces aquí??¡
Fingiendo ser un buen amigo, Tomás le dice:
--siento mucho la muerte de tu hijo, de veras. Emilia te manda sus condolencias, no vino porque no te quiere ver, perdon que no viniera antes pero estamos haciendo el amor y ya sabes como ella es de fiera en la cama nunca tiene bastante¡
Alberto descarga su odio en su ex amigo al que intenta golpear pero Tomás para el golpe. Se le ríe y dice:
--¡ya sé que te duele que Emilia te haya cambiado por mi pero consuélate, es una cualquiera, a mi me hará lo mismo¡
Alberto le da un puñetazo y lleno de rencor dice:
--¡no te quiero volver a ver¡
Alberto se va corriendo llorando de rabia. Tomás sonríe con odio. Se toca la barbilla.
--¡eres un desgraciado, me voy a acostar con tu novia y le voy a mostrar las fotos a todo el mundo... te voy a humillar, te voy a humillar hasta que me canse¡
Alberto sale del hospital. Golpea la pared con odio:
--¡maldita seas, Emilia , maldita¡
En el hospital, Tomás con un ramo de flores visita a Carmen . La gitana se pone muy nerviosa.
--¿¿que haces aquí?¡¡
Con cinismo dice:
--No sabes cuanto siento que muriera nuestro hijo.
--¡callate, que te pueden oir¡¡mi hijo era de Alberto¡
--¡eso no lo puedes saber, fui yo y no Alberto el primer hombre en tu vida, yo estoy seguro que ese hijo que perdiste era mío¡
--¡yo te pagué lo que me dijiste, me acosté contigo a cambio de ayudarme a separar a Emilia de Alberto... ¡¿que quieres ahora?¡
Él la mira lascivamente:
--es que Emilia no me hace caso. Hace días que no estoy con una mujer y te echo de menos, me regalaste tu virginidad, si no quieres que yo hable pues me tendrás que satisfacer…
–!he tenido un aborto! !no podría aunque quisiera!
Él pone cara de degenerado:
–pues hazme una mamada, se te da bien. Yo era uno de esos a la que se la mamaste como toda una profesional. Yo te vi antes que te pusieras la mascara. No pensé que fueras tan guarra.
Carmen nunca pensó que Tomás también supiera ese secreto:
–!te haré lo que quieras pero no digas que mi pureza te la llevaste tú ni lo otro pero espera a que salga de aquí!
Tomás sonríe satisfecho.
Ninguno de los dos se da cuenta que Jose está en la puerta y lo ha oído todo. Está en shock. Se ha llevado la decepción de su vida.
Al día siguiente, Emilia de negro y muy demacrada está en la puerta de su casa ya que Alberto la ha ido a buscar y ella no ha querido que entrara. Él no se da cuenta de su dolor. La agarra del brazo y le dice:
-¡¡porque eres tan mala?¡¡¡por tu culpa ha muerto mi hijo¡¡te odio, te odio¡
La agarra con mucha fuerza, la zarandea. Ella está deshecha. Se miran a los ojos y de pronto él la besa con odio, amor…
Emilia no responde al beso de Alberto. Lo abofetea.
--¡vete¡
Alberto se da cuenta que algo fuera de lo habitual pasa en esta casa.
--¿Qué está pasando aquí?
--quiero que te vayas¡
Emilia entra, entonces Alberto ve la esquela y se da cuenta que están velando a doña Casimira. Entra a disculparse. El padre de Emilia lo insulta. Lo llama gitano asqueroso y Emilia no mueve ni un dedo para defenderlo. Llora abrazada a su madre frente al féretro de su querida bisabuela. Alberto la mira con compasión y se va abatido.



























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