Alberto se encierra en el baño furioso. Empieza a golpear la pared con rabia. Llora y se retuerce de dolor.
--¿¡porque me has hecho esto, porqué?¡¡
Jose entra justo en el momento en el que Alberto golpea la pared con su cabeza. Se acerca a él para abrazarlo.
--¿¡qué te pasa, primo, te has vuelto loco?¡
con los ojos enrojecidos, Alberto dice:
--¡tú tenías razón, tú tenías razón. Emilia no vale nada... es una zorra¡
--siento que te hayas dado cuenta de eso, ya te divertiste, ya te estrenaste, ahora olvídala. sólo una mujer gitana te dará el amor dé verdad.
--¡pero yo la amo a ella¡
--tienes 17 años, el amor no existe a nuestra edad, todo es sexo, es la novedad... la olvidarás, la olvidarás.
Tomás llega en entra en ese momento.
--¿qué pasa aquí? Emilia está preocupada. va a llegar tarde a su clase, te está esperando.
Lleno de rabia Alberto le dice:
--¡yo no quiero saber nada de esa cualquiera¡
--¡Así me gusta, ya te divertiste con ella, ahora se la pasa a los otros para que nos divirtamos¡ --Tomás con cara de degenerado.
Intentando ocultar sus celos, Alberto dice:
--¡hazlo lo que quieras, seguro que esa guarra se te da ahora mismo¡
Tomás lo mira con cara de degenerado:
--¿tu crees? Ni me mira, solo tiene ojos para ti, que más quisiera yo que fuera tan fácil como parece.
Lleno de rabia y retorciéndose de los celos, Alberto dice:
--¡todo el mundo sabe que es una chica pública, ayer todos la vieron besándose con un tipo¡
Jose y Tomás se miran algo sorprendidos, no creen eso. Jose no dice nada.
--a mi nada me gustaría más que de veras fuera así pero yo la vi como se iba y estaba con Carmen . Ni modo que se besara con ella –Tomás.
--¡sí, eso fue después, Carmen la enfrentó¡ --Alberto.
--¿¡fue Carmen , no? ¡fue Carmen la que te dijo eso no? --Tomás.
--¡sí, fue ella?
--¿y como sabes que es cierto?
Jose se mete en medio:
--¿¡que te pasa?¡¡los gitanos no somos gente mentirosa, somos honestos¡
--si pero una mujer despechada –Tomás.
--¡No sigas, ya¡¡los gitanos somos honestos... Una gitana nunca atacaría a nadie de su raza porque sí¡ --Jose.
Jose se lleva a su primo para que Tomás no le diga sus sospechas. Alberto está tan herido que no es capaz de pensar en nada. Jose, desde la puerta, mira a su amigo y le dice:
--esperamos en el patio, no le digas a esa tipa donde estamos.
Tomás, dispuesto a comprobar las palabras de su amigo, se acerca a Emilia muy coqueto. Ella lo llama desesperada preguntando por Alberto.
--¿¡donde está, qué le pasa?¡
--Yo creo que no irá a clase, será mejor que te vayas,no tiene caso que pierdas tu también tu clase.
--¡no, yo no me voy a ningún lado sin verlo¡
Tomás se va pegando a la joven, ella se va separando. Tomás quiere pasarle la mano por los hombros pero ella lo empuja:
--¡oye, a ti qué te pasa¡¿es que no respetas a las novias de tus amigos?¡
--¿de veras vas en serio con Alberto? Es un niño. No te puede dar lo que necesitas, yo te puede satisfacer como yo... ¿no te apetece volver a estar con un hombre?
Emilia lo abofetea ante las risas de todos:
--¡no me vuelvas a faltar el respecto. Yo amo a Alberto, no te me acerques a mi¡
Emilia entra al aula, Tomás no dice nada, mira a su alrededor, todos se ríen lo que aún lo enfurece más.
Alberto, muy triste, vuelve al aula con su primo. Se sorprenden al ver a Emilia . Ambos llegan tarde a sus respectivas clases. Emilia se le acerca, lo agarra del brazo y él se estremece pero hace un esfuerzo y la suelta.
--¿¡que te pasa?¡ ¿te ocurre algo? –Emilia .
La dura mirada del guapo gitano hace daño a la joven que no entiende nada. Como si ella no existiera, Alberto y Jose se acercan al aula que ya está cerrada y llaman a la puerta.
--¡Alberto, no me dejes, así... ¡me tienes que decir algo¡ --suplica ella.
Alberto la ignora y entra en la clase. Le cierra la puerta en las narices. A través del cristal de la puerta la ve llorar y eso lo conmueve pero es más grande la rabia que siente y va su sitio. Emilia se queda sentada al lado de la puerta.
--¿me tiene que dar una explicación?¡me tiene que decir lo que pasa¡ --se dice con angustia.
Emilia espera en el suelo toda la hora. Alberto sale el primero para no encontrarse con ella y se queda de piedra al verla en el suelo. Ella se levanta y lo mira con mucho dolor:
--tú y yo tenemos que hablar –dice ella.
Jose se pone en medio de ellos:
--¡tú y mi primo no tenéis nada de que hablar, déjalo en paz¡
--¡eso que me lo diga él¡ --Emilia .
Alberto la mira a los ojos. Tiembla pero el pensar que la joven lo engaña lo vuelve loco:
--¡dejame en paz, no te quiero ver más¡
--¡pero porque? –dice ella desesperada.
Jose se pone entra ella y su primo:
--¡no hagas un escándalo, mi primo ya te dijo que no quiere saber nada más de ti, ve a calentarle la cama a otro¡
Todos se ríen, Tomás la mira con cara de degenerado. Alberto se queda paralizado viendo a su amada, su dolor le parece sincero y duda. Jose lo abraza por el cuello y le dice:
--es una cualquiera, no dejes que te vuelva a engañar, demuéstrale que con un gitano no se juega.
Alberto, tragándose sus lágrimas, se va con su primo. Tomás se acerca a Emilia .
--eso te pasa por meterte con niños.
Emilia lo mira con desprecio y va detrás de su chico buscando una explicación. Habla con amor y con desesperación.
--¡Alberto ¿qué te pasa? ¡Alberto, qué te pasa?¡
Alberto se para, la mira con desprecio y dice:
--¡no te da pena ir de rogona detrás de un hombre, dejame en paz. Lo poco que había entre tú y yo ya acabo... en realidad nunca hubo nada serio. Sólo me diverti¡
--¡no me puedes salir con esas ahora¡ ¡algo debió pasar¡ --Emilia llorando.
Alberto la mira en una mezcla de amargo dolor y profunda rabia, no es capaz de decir nada y es Jose quien dice:
--¡tú le buscaste fiesta a mi primo y él te respondió como un hombre... pero tú eres paya y él gitano... no habrá nada serio entre vosotros¡
--¡no, eso no puede ser, si todo estaba bien¡
--¡basta ya Emilia –dice Alberto al que se le escapan las lágrimas—no hagas un escándalo... no creo que quieras que tu reputaciòn quede aún más por el suelo¡
--¿¡porque me haces esto?¡ --llora ella.
Es Alfonsina la que impide que lo siga.
--¡ya está no te sigas humillando, es un hombre y como todos es un cerdo¡
--¡pero algo debió pasar, me tiene que dar una explicación¡
--los hombres con así, olvidalo... no merece la pena... ¿y que es eso que es gitano? –dice Alfonsina con desprecio.
Emilia se queda en el pasillo viendo llena de lágrimas como se va su amado. Alberto se va muy triste con Jose. No mira atrás porque no sabe si tendría fuerzas para rechazarla una vez más.
Tomás pasa por el lado de las dos chicas y las mira con cara de pervertido. Sonríe y pasa de largo. De lejos Carmen lo está viendo todo con una sonrisa de oreja a oreja.
Es la hora del recreo, Carmen quiere aprovechar el estado de debilidad de Alberto para seducirlo pero él no se deja.
--Carmen es la chica que te conviene y no esa cualquiera –le susurra.
Alberto se molesta y dice:
--¡pero yo amo a Emilia ... es que es tan difícil de entender¡
--¡pero ella se acuesta con todos¡ --Carmen .
--¡ya lo sé no hace falta que me lo repitan¡ --dice Alberto herido.
Alberto se va. Jose lo sigue. Carmen se queda sola llena de rabia.
--¡va a ser mío, más pronto que tarde voy a ser mi novia... a esa ya me la saqué de encima y no dejaré que otra se le acerque. Alberto es mi hombre, mi destino¡
la joven gitana está llena de rabia.
Emilia llora en brazos de Alfonsina.
--¡No puede ser, no puede ser que se cansara de mi¡
--así son todos, te dejan después de hacer el amor... además... ¿¡un gitano¡?
--Estábamos felices. se enfrentó a su familia por mi. No, no puede ser que se cansara de mi.
--¿se enfrentó a su familia por ti? eso sí que está raro.
--yo tengo que averiguar lo que pasa.
--tranquila, no te humilles más, a lo mejor tiene un mal día, es mejor que dejes que se te acerque.
Emilia está muy atormentada.
Al acabar el recreo, Alberto y su primo llegan al aula. Tomás llega al rato. Alberto le pide que se siente a su lado. No le quiere dar opción a que Emilia se siente con él. Tomás no dice que nada pero lo hace.
--Será mejor que nos cambiemos el sitio, así no la tendrás delante... a saber que hace la muy mañosa. Esas mujeres que se meten con todos son de lo peor... –Jose.
Tomás está seguro de la inocencia de la mujer pero está tan furioso con ella que prefiere no decir nada. Emilia llega con Alfonsina:
--ni lo mires, ni le dirijas la palabra. ignoralo. hazte a respectar... –Alfonsina.
Antes de que acabe de hablar, Emilia ya se ha plantado delante de su amado. Alfonsina la mira con resignación. Desesperada, Emilia dice:
--ahora sí me vas a decir lo que te pasa.
él la mira con desprecio.
--¿pero que te pasa?¿qué te he hecho?¿por qué te comportas así conmigo? –Emilia .
--¡Mi primo ha sido muy claro... a ver si te crees que porque te acuestas con él ya tenéis algo serio¡ --dice Jose muy hiriente.
Alberto tiene la cabeza agachada y no dice nada. A Emilia le duele que Alberto no la defienda. Mientras los otros alumnos ríe, Emilia muy triste dice:
--cuando se te pase la tontería y quieras hablar conmigo ya sabes donde me puedes encontrar. Yo ya no te pienso rogar.
Emilia se sienta en su sitio y ni lo mira. Alberto la mira triste.
--te amo, te amo... y te odio... no te voy a perdonar que me hayas traicionado.
Se friega los ojos para intentar no llorar.



















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