Emilia y su madre están muy tristes recogiendo las cosas de la difunta Casimira.
--no me puedo creer que esté muerta, yo creí que iba a durar toda la vida.
--ay hija, que golpe tan duro pero la vida sigue. Te necesito tanto.. La yaya ya murió, tú ya entraste en razón y rompiste con ese gitano asqueroso...
--¡no lo llames así¡ --dice Emilia secándose las lágrimas.
--buena la cosa es que tú lo dejaste.
--¡no, él me dejó por otra¡¡yo aún lo amo y si lo que quieres es que vuelva a casa pues no. No pienso volver a vivir con unas personas que desprecian a la gente por su raza¡
--pero estás enferma, necesitas cuidados.
--¡Ya he aprendido a moverme con corsé, puedo vivir perfectamente sola¡
--Pero no tienes dinero, lo mejor es vender esta casa.
--¡esta casa es mía, así lo dispuso la yayita. Tengo trabajo en el mercado, con eso me podré sostener. Además la yayita tenía sus ahorros que por testamento me corresponde a mi.Ella fue la única que me apoyó y lo pensó todo para hasta después de su muerte... no mamá... no voy a volver¡
Irene mira triste a su hija.
Alberto está detrás del instituto. Ese lugar le trae tan buenos recuerdos. Su primera vez. Se estremece todo pensando en los momentos de pasión vividos ahí. Aunque ya tiene con quien desahogarse no es lo mismo.
--Nunca será lo mismo pero todo se echó a perder, no sé si fue mi culpa, si la suya pero todo se rompió. Yo ya me casé y aunque Carmen haya perdido a nuestro hijo pues nada se puede hacer ya. No puedo dejarlo todo, no puedo porque Emilia me engañó.
Días después...
Carmen está sola en casa de sus padres donde vive con su marido. Jose la va a ver.
--ya te extrañaba, tu fuiste muy importante para lograr esta felicidad que siento. Tú ayudaste a que me casara con Alberto.
--¡eres una maldita zorra¡
Carmen lo mira sorprendida.
--¿¡que te pasa?¡
Jose la agarra del brazo y le dice:
--¡no te he venido a ver antes porque no sé si me iba a aguantar las ganas de matarte...¡¡he preferido esperar a que te encontraras mejor¡
--¿¡como es posible que me hables así?¡
--¡porque sé que el hijo que perdiste era de Tomás o no de Alberto¡¡
--¡Eso no es cierto, Tomás miente... él me quiso violar¡
--¡eres tú la que mientes, yo os oí hablar en el hospital... lo sé todo. Eres la peor de las golfas. Una deshonra para nuestra raza¡
Carmen se desespera al ver que su mentira se va a descubrir:
--¡lo hice por amor, lo hice por amor para salvar a Alberto de esa mala mujer, ahora él es mi marido.No se puede hacer nada¡
--¡los matrimonios se pueden anular... les voy a decir a todos la verdad¡
Carmen no lo piensa y lo besa. El joven no se puede resistir y hacen el amor ahí mismo. Jose se viste con culpa. Se siente un traidor.
--Yo sé que te gusto y que no habías estado antes con una mujer a pesar que ya tienes 20 años. Yo te daré todo lo que quieras pero me tienes que guardar el secreto... por favor...
Ella la mira con ternura y pesa más el deseo que la sangre.
Emilia se desahoga en su diario. Perdió el curso y hace COU una tercera vez.
1-octubre de 1992 (jueves)
Ha pesar del tiempo no he podido dejar de pensar en Alberto, a pesar de mi lo odio. El accidente quedó atrás, he alquilado una habitación en la casa de mi bisabuela y con mi trabajo en el mercado los fin de semana puedo vivir tranquila y estudiar. Pensé que él no iba a estar... miento... en realidad lo deseaba... Deseaba verlo. Por un lado quiero verlo todos los días pero por otro lado deseaba que su clase estuviera muy lejos de la mía pero no están la una ante la otra y cada vez que salgo veo a Alberto y a su esposa como se besan y se dan achuchones... se ven tan enamorados... Cada vez que los veo me provocan náuseas y urticaria. Los detesto a los dos. Para acabar de arreglar el día Tomás, que sigue en el instituto, no deja de insistirme para que hagamos el amor. Hoy ha sido el primer día y ya estoy histérica, no lo soportaré.
Para Alberto también es duro ver a Emilia y creerla una traidora. Tomás siempre está detrás de ella alimentando la rabia de Alberto. Haciéndole creer que son amantes. Alberto se refugia en brazos de su esposa que se muestra triunfante ante Emilia . Jose sufre en silencio, traiciona a su primo por un rato de sexo con su esposa a diario. Cada día que pasa es peor para Emilia que no soporta ver a Alberto y a Carmen aparentemente felices y está harta de sufrir el acoso de Tomás al que no deja de suplicar que deje de perseguirlo. A solas en su casa, Emilia llora sangre frente a una foto de su difunta bisabuela.
--¡me haces tanta falta, yayita. No puedo más. Lo amo, estoy enamorada de él y me mata verlo con su esposa¡
Tomás no deja de acosar a Emilia . Éste la abraza y pega su cuerpo al de ella para que Alberto los vea. Emilia , que no sabe que su amado los está viendo, estalla y dice:
--¡ya déjame en paz¡
La joven se pone a gritar como una histérica y a pesar que todos los miran y que Tomás le pide que se calme ella sigue.
--mi amorcito, no te pongas así... –dice él.
Emilia lo abofetea. Alberto cree que es una pelea de enamorados pero, aunque los celos lo matan no se puede alejar. Furiosa, Emilia saca toda la rabia que lleva dentro:
--¡No soy tu amorcito, yo no soy nada tuyo, ya me tienes harta. No sé como decirte que me dejes en paz. Para mi ya es bastante duro tener que ver a cada momento el hombre que amo en brazos de otra, de su esposa para que tú estés persiguiéndome y mintiendo sobre unas noches de sexo que nunca han existido y nunca existirán. Mi corazón es y será siempre para Alberto. Tú me das asco y jamás tendría nada contigo¡
Tomás no dice nada y se va muy humillado y furioso. Emilia se gira más calmada y es entonces cuando se da cuenta que Alberto estaba detrás de ella. El guapo gitano la mira con ojos llorosos. También la miran muchos otros. Emilia sale corriendo avergonzada y él detrás. Carmen los iba a seguir pero Jose la retiene:
--¡no lo hagas si no quieres que yo grite a todos que eres mi amante y Tomás fue el primer hombre de tu vida¡
Carmen lo mira con rabia pero se va a su clase. Alberto atrapa a Emilia y la agarra del brazo:
--¡dejame en paz, estás casado y me hace daño tu presencia¡ --le suplica ella.
Él la deja ir desolado. Emilia se va del instituto.
Lleno de rabia, Alberto busca a Tomás para romperle la cara. Jose trata de retenerlo.
--¡Tomás es más fuerte que tú, dejalo y ve detrás de la mujer que amas¡ --Jose.
--pero...
Alberto está muy sorprendido porque Jose apoya a Emilia .
--tú tenías razón, yo me equivoqué. El amor no entiende de razas. Aunque aún no has hecho los 18, estas emancipado, eres libre.
--¡no puedo dejar a Carmen ¡
--si puedes. ella te engañó. Tomás fue su primer hombre no sé como pasó pero si es cierto que el primero fue él, que el hijo que perdió podía ser suyo y además es una guarra que ya se la había mamado a él y otros muchos y eso fue por vicio. Lo otro una trampa.
Alberto está sorprendido:
--¿¡desde cuando lo sabes?¡
--desde que te casaste. Carmen me sedujo. Ella me desvirgó y lo hacemos a diario. somos amantes y por eso callé. Yo diré todo para que seas libre.
Alberto no da crédito a lo que está oyendo.
Emilia llega a su casa deshecha. No deja de llorar. Reconocer que ama a Alberto la ha hecho sentir mal.
--me he humillado, me he humillado por nada, he desvelado mis sentimientos, todos se van a reir de mi. él está casado. Ha sido peor que si me sacara toda la ropa, he desnudado mi alma ante todos.
Es tanto el dolor de él dolor que siente que cree que se va a volver loca. Alguien llama a la puerta muy insistentemente, ella no abre, pero insiste. Es Alberto, que lleva una maleta.
--¡te amo, Emilia , te amo.¡¡he dejado a Carmen ... te amo a ti¡ --grita.
Emilia se seca sus lágrimas y va a abrirlo. Los dos se miran con mucho amor. Él se arrodilla ante ella y suplicante le dice:
--perdón por todo el daño que te he hecho, todo fue una trampa para separarnos y yo caí. Yo no le quité la virginidad a Carmen sino Tomás. Hasta mi primo se ha acostado con ella. Yo te amo y no puedo vivir sin ti pero entiendo que no me puedas perdonar, no quiero hacerte daño, si no quieres no volveré a verte, no volveré a clase. Me he ido de casa de Carmen y mis padres, más bien mi padre, no me apoyan,tengo que aprender a vivir solo.
--si quieres puedes vivir aquí... –susurra.
él se levanta y se miran llorosos:
--¡¿eso quiere decir que...?¡ --pregunta él con emoción.
Ella no se puede resistir y lo besa y hacen el amor como nunca. Es su primera vez en una cama. Se aman una y otra vez. Pasan horas en la cama besándose y acariciándose. Ninguno se cansa y es que los dos quieren recuperar el tiempo perdido.
--te amo, te amo. Gracias, gracias, por fin este infierno se ha acabado... ya no podía vivir sin ti... –Alberto.
--fuimos unos tontos, debimos luchar, no debimos dejarnos vencer. Hemos perdido tanto tiempo...
--pero ahora estamos juntos y esta vez es para siempre voy a trabajar, vamos a tener un hogar... ¿quieres?
--sí, sí, sí...
Ella lo mira llorosa, él sonríe. Se abrazan fuertemente.
--Vamos a casarnos.
--¿pero como? –ella.
--por el rito gitano. Casate conmigo bajo el cielo y las estrellas. Esa es la unión verdadera para un gitano. Mezcla tu sangre con la mía en señal de amor, serás mi mujer. No para la ley de los hombres pero sí para la ley de los gitanos.
--¿no hiciste eso con Carmen ?
--Un gitano sólo mezcla su sangre con la mujer que ama y esa eres tú... ¡que me dices, quieres?


























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